Caballeros En La Derrota

Hijo, nos desterraron a los dos a la tierra de la no comunicación, es una tierra baldía y seca, donde las palabras no crecen.

En esta tierra nos vence el autismo a diario.

Muchos días me levanto al oír gritar papá, salto corriendo buscándote, y de nuevo me derrumbo al saber que lo ha dicho tu hermano y que tu sigues durmiendo.

Es muy difícil para mí convivir con la idea de que nunca me llamarás papa, o podrás decirle a tu madre lo mucho que la quieres.

La gran diferencia entre el ser humano y el resto de especies es el lenguaje, la comunicación, y a nosotros nos lo han arrebatado.

No soy idiota, y sé que debo de conformarme, pues puedes abrazar, besar o gruñir. Otros padres no tienen ni eso. Pero esto hoy no me consuela, no soy Dios, soy un simple mortal con sus egoísmos y sus miedos.

Hijo mío en esta tierra seca del silencio, el autismo va armado hasta los dientes, y nosotros peleamos con un escudo de cartulina y un palo de madera. Es de caballeros reconocer cuando se pierde una batalla, que no la guerra.

También hoy te hago una promesa: cuando el autismo, en la tierra del silencio, nos tenga arrodillados con las manos atadas en la espalda, y levantada  su espada encima de mi cabeza, me seguiré durmiendo con la esperanza de que algún día me despierte un grito, ¡PAPÁ!, iré al salón, y ese día serás tú el que estarás y el que dormirá será tu hermano.

Hoy en el suelo están mi escudo, hecho trizas, y mi palo roto, pero aún me quedan fuerzas para  gritar: ¡te quiero Lucas!

Reflexiones de un autista

Son, they banished us both to the land of non-communication, it is a barren and dry land, where words do not grow.

On this earth we overcome autism on a daily basis.

Many days I get up when I hear Dad shout, I run for you, and again I collapse knowing that your brother has said it and you’re still sleeping.

It is very difficult for me to live with the idea that you will never call me pope, or you can tell your mother how much you love her.

The great difference between the human being and the rest of the species is the language, the communication, and we have been taken from it.

I am not an idiot, and I know that I must conform, for you can embrace, kiss, or grunt. Other parents do not even have that. But this does not comfort me today, I am not God, I am a mere mortal with his egoisms and his fears.

My son in this dry land of silence, autism is armed to the teeth, and we fight with a cardboard shield and a wooden stick. It is gentlemen to recognize when a battle is lost, not war.

I also make a promise to you today: when autism, in the land of silence, has us kneeling with our hands tied in the back, and raised its sword above my head, I will continue sleeping in the hope that someday I wake up Shout, DAD! I will go to the living room, and that day you will be the one who will be and your brother will sleep.

Today on the floor are my shield, shattered, and my stick broken, but I still have the strength to shout: I love you Lucas!

Reflections of an autistic

Batallas

Un comentario en “Caballeros En La Derrota

Deja un comentario