El Duelo

Cuando tienes un niño con autismo, y una vez que alguien te sienta en una mesa y te dice TU HIJO ES AUTISTA, comienza el duelo. Si, si, el duelo. Eso que te pasa cuando pierdes a alguien porque se muere. Y la gente no lo sabe, y tú vagabundeas por la calle con la cabeza llena de ideas horrorosas de lo que le espera a tu hijo y a tu familia. Y se produce el duelo, porque las ideas y las expectativas que tenías para tu pequeño mueren. Ha muerto la “idea que tenías para tu hijo”. Y esto duele, y duele mucho. Mi hijo tiene ya 7 años, y yo aún no he asumido del todo que lo que tenía pensado para mi hijo murió aquella tarde que una persona, me sentó en una silla, y me dijo:  su hijo o es autista o tiene retraso mental. Esa tarde alguien cogió una carta de la fila de abajo, de mi castillo de naipes de mis expectativas, y lo derrumbó. Ese día, me dieron una hostia directamente en la idea que yo tenía para mi segundo hijo. Salí de allí confundido, y no creyendo lo que oía, y con la mirada perdida esperando a que alguien me dijera que todo aquella era una puta confusión de alguien que no sabía nada de mi hijo. Sin embargo acertó, y meses más tarde le diagnosticaron autismo. Ese día murió lo que yo tenía planeado y quería para mi pequeño. En mi caso, todavía no me he tragado la noticia, y aún, a veces, me levanto pensando que todo es mentira. El día que consiga levantarme y saber que aquella idea murió habrá terminado para mi el duelo. O quizás no termine nunca, y lo que deba de aprender es a convivir con ello.

Da igual el caso es que lo que yo esperaba ya no pasará…

Reflexiones de un autista.

MUEVE TUS MANOS

Pienso que no puedo hacer más y los días terminan acompañando mis sueños a la cama fría y desnuda de la soledad.

Pienso que cuando llegue tú ya no estarás, y descubro que tu ausencia no es más que la muerte anunciada de aquellas hojas que fueron verdes y lloran con lágrimas amarillas de otoños que mueren antes de nacer.

Mis ganas de seguir se tambalean,  y mis gritos son ya sólo para mí, sé que no puedo arrojar las toalla en una pelea inacabada contra mí mismo, pero a veces pienso que no puedo hacer más, y las noches nacen dentro de mí sin control y con la única misión de que la oscuridad sea mi única compañera de viaje.

A veces pienso que sólo podré descansar cuando todo esto acabe, sin el aplauso del público y con el patio de butacas lleno de basura. Estoy triste y no sé bien cómo acabar la función, y sé que mañana se levantará el telón y la función continuará. Sé que me mirarás de nuevo y no sabré si sabes quien soy, pero como la noche sigue al día, seguiré yo queriéndote, porque aunque seas diferente, para mi eres único, porque eso lo decido yo. Y por eso cuando mueves tus manos yo sigo adelante, sabiendo que sólo la partida terminará cuando yo sepa que tienes tu vida solucionada, pero hasta entonces caerse permitido, levantarse obligatorio.

Reflexiones de un autista

EL AUTISMO UNA GRAN PUTADA

El nacimiento de este blog no tiene ninguna pretensión, sino simplemente difundir lo que es autismo y con esto conseguir acercar a estas personas a la integración de una sociedad que ya de por sí es hostil y difícil. Una vez aclarado  esto, también me gustaría puntualizar que este blog se aleja mucho de lo científico o lo académico, buscando contar las cosas con el máximo de sencillez y a través de la experiencia personal para que llegue al mayor número de personas posible. Ya de antemano doy las gracias a mi amigo David Martín que me ha ayudado a poner esto en marcha y que sin duda alguna sin él no hubiera sido posible. Es un buen tipo, y con eso queda dicho todo.

Sin más preámbulos vamos a meternos en harina: mirar el autismo es una gran putada…..las salas de parturientas de los hospitales no están llenas de padres gritando: QUIERO UN AUTISTA, ME DA IGUAL QUE SEA NIÑO O NIÑA PERO QUIERO QUE SEA AUTISTA….esto es mentira, todos preferimos a un hijo normal y si es posible que sobresalga del resto en algo, mucho mejor. Pero nadie quiere que su hijo no hable, no se deje abrazar o repita la misma cosa un millón de veces. En cuanto a que estos niños son especiales, pues claro porque son Personas con autismo. El colectivo de padres que tenemos un niño con TEA – trastorno del espectro autista cabalgamos a lomos de un pura sangre que tiene dos riendas difíciles de manejar. Por un lado una Que dice que el autismo es una gran putada y otra que te recuerda que le ha pasado a lo más grande de esta vida que es tu hijo. Y con este pura sangre cabalgaremos el resto de nuestra vida, y un día puede más la rienda de la gran putada y otro lo más maravilloso de este mundo que es tu pequeño. Y al final de la partida ganara el padre o la madre que haya gobernado al pura sangre con la rienda de MI HIJO ES LO MAS GRANDE QUE ME HA PASADO y no con la rienda  de LA GRAN PUTADA…..así de simple……REFLEXIONES DE UN AUTISTA-MUEVE TUS MANOS

SIN ACRITUD

La gran putada del autismo, ya no es la ruptura de expectativas, ni como se dilata la paciencia, ni el sentimiento de culpa que realmente no se debe de tener, ni las lágrimas, ni las discusiones con la familia, ni la falta de comprensión de la gente, ni tener que explicarle a su hermano porque no juega con él ni siquiera que no hable o que no te conozca cuando llegas. La gran putada del autismo, es que siempre, siempre, siempre, siempre hay alguien que te dice “tranquilo que seguro que mejora y se pone hablar en dos meses”,  “Estos niños son muy inteligentes y están en su mundo de lo inteligentes que son”; Siiiiiiiiii y tres cojones. Vamos a centrar las bases de una buena relación. Vamos a seguir todo el mundo el siguiente principio: cuando no se tenga que decir nada no se dice nada, un corchetito en la boca y ya está. Por ejemplo, cuando se hablé con alguien que tenga metástasis y se sabe que las va a palmar, no le digamos “tranquilo que seguro que mejoras”, ni tampoco” tendrías que ir buscando hueco en la Almudena”, simplemente nos callamos y le escuchamos, y le abrazamos o le besamos, pero no le digas nada, porque esa persona no quiere escuchar nada, ni bueno ni malo, simplemente quiere que le escuches. Grandes problemas te dan una gran lupa para ver la idiotez humana, y no es necesario que parezcamos más tontos de lo que ya demostramos ser. Imitemos más a los animales, que cuando uno sufre, el otro le lame, y no le cuenta películas. A propósito, si alguien tiene cirrosis, tranquilo que seguro que en Navidad toma champán a espuertas, no te jode. Y sin acritud, aunque el tono parezca duro tampoco es para tanto, porque en el fondo me hace gracia que alguien me diga que mi pequeño no habla porque es un genio, .